Un adolescente debe pagar 100€ por publicar fotografía de compañero en Tuenti

Leo hoy la noticia en elpais.com. No es un hecho aislado, esto es algo que está ocurriendo diariamente en las redes sociales. Un compañero cuelga una fotografía de otro con el único fin de  mofarse y de atentar contra la dignidad de otra persona.

Realizar este tipo de acciones son efectos mariposas, una vez que la foto ha subido a la red empieza a multiplicarse siendo muy difícil poder erradicarla. Las redes sociales como Tuenti tienen mecanismos de denuncia para que sean retiradas, pero nada impide que vuelvan a aparecer, una vez que ha estado en el tablón se han podido hacer cientos de copias.

El problema radica en que nuestros adolescentes no saben identificar los límites de la legalidad, no saben identificar los límites de la libertad y cuando les adviertes de ellos te miran extrañados. No consideran que estén haciendo más que una broma de las habituales entre la gente de corta edad.

¿Qué anómalas circunstancias han llevado a estas generaciones a la situación que estamos viviendo?. ¿Por qué no sienten miedo por realizar hechos delictivos?. ¿Por qué el insulto o la falta de respeto hacia sus iguales no acaban de verlo como hechos graves?.

Estas preguntas me las hago diariamente y puedo decir que tengo un trato cordial con ellos, no soy una profesora distante, ni creo que ellos me vean así, pero cuando les corrijo estas situaciones tengo la sensación de que nunca llegan a entender la auténtica gravedad del hecho.

Cada adolescente o joven refleja en su vida diaria todo el aprendizaje adquirido en el ámbito educativo, sí, pero también en el ámbito familiar y también en el ámbito social. Y todos los que intervenimos en este aprendizaje debemos corregir estos malos hábitos, debemos hacerlo ya, porque en pocos años serán ellos los que lleven las riendas de la sociedad. Y lamento decirlo pero tienen que tener sentido del miedo, sí digo MIEDO, porque todos los adultos sabemos que eso es lo que nos hace ser cautos y precavidos. No hablo de malos tratos, no hablo de agresividad hacia ellos, no, para nada, pero me pregunto por qué no tienen ni una chispa de miedo cuando insultan a un profesor, a uno de sus progenitores, a un policía, ¿por qué no identifican a una autoridad en ninguno de los sentidos?.

Hoy un juez ha puesto una multa a uno de estos chicos normales, un chico que probablemente no sea un delicuente, sencillamente entre todos NO le hemos enseñado que mofarse públicamente de otra persona es ilegal. Pero… si los jueces se dedican a esto, el sistema judical se desborda y entonces no resuelven los casos que realmente deberían interesar.

Esto debería haber bastado con la reprimenda de un padre, de un profesor, de un adulto, o mejor dicho, este chico debía haber sentido dudas, haber vacilado, haber titubeado, en definitiva haber temido hacer esto… ¿por qué no tienen esas sensaciones nuestros adolescentes?.

No podemos culpar a Tuenti, ni a Facebook, ni a las nuevas tecnologías, ni a Internet, están ahí para mejorar la sociedad, ir en contra del progreso es ser un reaccionario y las sociedades avanzan con las revoluciones científicas y tecnológicas.

Si ese es su medio de comunicación, usémoslo, ellos son los grandes usuarios de las nuevas tecnologías, sí, pero no son los que más saben de ellas, los que trabajan seriamente en ellas son los adultos. El contructivismo está bien, es decir que cada uno aprenda de sí mismo, pero para ello siempre tiene que estar quien provoce el conocimiento y eso se hace con personas que saben más, bastante más. No penséis que los chicos saben Informática, no saben prácticamente nada, saben moverse en el chat y en las redes sociales, mueven el ratón más rápido que sus progenitores.

No podemos dejarlos desamparados ante esta sociedad cargada de Informática, hagamos que aprendan valores y también Informática o me temo que al final le van a echar la culpa a esta ciencia que nos saca de penas diariamente a todos.

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